El Consejo Nacional de Empresarios y Comerciantes Fronterizos expresó su confianza en que el presidente Luis Abinader escuchará a todos los sectores antes de decidir sobre el proyecto de puertos secos. Mientras el Gobierno sostiene que estas terminales fortalecerán el comercio formal y el desarrollo de la frontera, los comerciantes advierten que podrían afectar el sustento de miles de familias.
Santo Domingo.- El Consejo Nacional de Empresarios y Comerciantes Fronterizos manifestó este miércoles su confianza en que el presidente Luis Abinader adoptará una decisión responsable, consensuada y favorable para el país respecto al proyecto de construcción de puertos secos en las provincias fronterizas.
La organización destacó la apertura al diálogo que, según afirmó, ha caracterizado la gestión del mandatario, a quien definió como un gobernante cercano a la población y receptivo a las inquietudes de los distintos sectores productivos.
El presidente del Consejo, Carlos Morillo Valdés (Chijo), diputado por la provincia San Juan y miembro del bloque del Partido Revolucionario Moderno (PRM), expresó que confían en que el jefe de Estado analizará con detenimiento la posición del sector antes de tomar una decisión definitiva.
«Reconocemos que el presidente Abinader siempre ha demostrado disposición para escuchar a quienes contribuimos al desarrollo económico nacional. Por eso confiamos en que analizará con detenimiento nuestra posición antes de adoptar una decisión definitiva sobre este proyecto», manifestó.
Morillo Valdés explicó que la principal preocupación de los comerciantes radica en que la instalación de puertos secos en la zona fronteriza podría modificar la dinámica del comercio binacional, afectando las operaciones de más de 13 mil comerciantes y el sustento de más de 100 mil personas que dependen directa o indirectamente de esa actividad económica.
Los puertos secos son terminales logísticas terrestres donde se realizan procesos de almacenamiento, inspección y despacho de mercancías, similares a los que se efectúan en un puerto marítimo. El Gobierno plantea que estas infraestructuras permitirán organizar el comercio fronterizo, fortalecer el intercambio formal con Haití, reducir el contrabando y atraer inversiones privadas, convirtiendo la frontera en un nuevo polo de desarrollo económico.
No obstante, el Consejo entiende que el proyecto debe construirse sobre la base del consenso con quienes desarrollan el comercio en la frontera, a fin de evitar impactos negativos sobre una actividad que durante décadas ha sostenido la economía de las provincias limítrofes.
En ese sentido, exhortó al Gobierno a que cualquier decisión sobre la iniciativa sea el resultado del diálogo con los sectores involucrados, priorizando el fortalecimiento del comercio fronterizo y el desarrollo sostenible de la región.
El dirigente empresarial afirmó que la organización respeta las atribuciones del Poder Ejecutivo, al tiempo que reiteró su confianza en que prevalecerá una solución que proteja los intereses nacionales sin perjudicar el intercambio comercial que históricamente ha dinamizado la economía de la frontera.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante un encuentro celebrado en la sede del Consejo Nacional de Empresarios y Comerciantes Fronterizos, en el Distrito Nacional, donde directivos y representantes del sector analizaron la situación actual del comercio binacional y evaluaron las iniciativas que impulsarán para fortalecer la actividad comercial y generar mayores oportunidades de desarrollo en las comunidades fronteriza.
