El artista azuano y la CEO Alison Polanco representaron al país en el 205 aniversario de la Independencia de Centroamérica y el 45 de Belice, junto a embajadores de El Salvador, Belice y Panamá.
Por: Troi Orlando Espejo
La bachata y el acervo cultural dominicano alcanzaron un nuevo hito de proyección internacional en la capital estadounidense durante la conmemoración del 205 aniversario de la Independencia de Centroamérica y el 45 aniversario de la Independencia de Belice. La representación criolla estuvo encabezada por el cantante Darwin G y Alison Polanco, CEO de Camali Music Group, quienes integraron la delegación nacional en este trascendental encuentro interinstitucional.
Para Darwin G, orgullo de Azua de Compostela que proyecta su carrera desde los Estados Unidos bajo la firma de Camali Music Group, esta participación constituye un paso firme hacia la consolidación de su figura en espacios de alto nivel, trascendiendo el ámbito de los escenarios convencionales.
Asimismo, la gestión de Alison Polanco reafirma el plan de expansión de Camali Music Group, enfocado en posicionar la música dominicana en plazas estratégicas y en edificar alianzas internacionales que impulsen la marca país.
Durante la agenda oficial, Darwin G y Alison Polanco sostuvieron intercambios bilaterales con destacadas figuras del cuerpo diplomático acreditado en Washington. Entre los diplomáticos presentes figuraron Milena Mayorga, embajadora de El Salvador en Estados Unidos; Néstor Méndez, embajador de Belice; y Ana Irene Delgado, embajadora de Panamá ante la Organización de los Estados Americanos (OEA).
De igual modo, conversaron con las representantes de la delegación dominicana, María Isabel Castillo Báez, embajadora en Estados Unidos, y Mayerlyn Cordero Díaz, embajadora y representante permanente ante la OEA. Uno de los puntos culminantes de la jornada fue la puesta en común con la embajadora salvadoreña Milena Mayorga, con quien estrecharon vínculos de cordialidad e intercambio cultural.
La actividad, respaldada por la Embajada de la República Dominicana en Estados Unidos, transcurrió en un ambiente de confraternidad que reafirmó la hermandad entre Centroamérica, Belice y Quisqueya, dejando sentada la vigencia y el peso del talento dominicano en la diplomacia cultural internacional.
